A Naida, la grandota la adopte del refugio de Adeje, estoy muy contenta con ella, es super buena.

Luego vino Kira el bodeguero era de un señor que no podía hacerse cargo de él.

Tengo unos fieles compañeros, alegría diaria y un amor que no se compra.

Adoptar fue lo mejor que me pudo pasar, nos cambió la vida